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Cuando Debi Nova apareció en el mapa musical internacional, Costa Rica aún no había tenido una estrella pop global. Hoy, veinte años después, la cantautora y multiinstrumentista ha logrado lo impensable: ganar un Latin Grammy, ser nominada al Grammy estadounidense, acumular ocho nominaciones a lo largo de su carrera, y convertirse en embajadora cultural de su país en escenarios tan diversos como el Teatro Nacional en San José, la frontera entre México y EE.UU., o el mismísimo Victoria’s Secret Fashion Show en Nueva York.
Su viaje no es solo la historia de una carrera, es la de cómo una artista convirtió cada vivencia (éxitos, dudas, maternidad, activismo) en canción.
El Salto Global
Debi creció entre partituras de piano clásico y clases de danza. A los 14 años ya escribía canciones, y a los 17 firmó su primer contrato discográfico en Estados Unidos. Muy pronto su nombre apareció junto al de Sergio Mendes, The Black Eyed Peas, Sean Paul y Mark Ronson.
En 2004 lanzó “One Rhythm”, un sencillo que no solo alcanzó el número uno en la lista Dance Club Songs de Billboard, sino que hizo historia como la primera canción de una costarricense en llegar tan alto. El tema se coló en el videojuego FIFA 2005 y le abrió las puertas de una audiencia global. Ese mismo impulso la llevó a sonar en la película Mean Girls, y en 2005, a compartir escenario con Ricky Martin en el Victoria’s Secret Fashion Show, interpretando “Drop It On Me” frente a millones de espectadores. Costa Rica ya no podía ser invisible en el mapa del pop.
Una Trayectoria en Expansión
Tras aquel primer triunfo, Nova decidió caminar por la vía más difícil: la de la cantautora latinoamericana. En 2010 presentó Luna Nueva, su debut en largo formato, producido por Gustavo Santaolalla y Sebastian Krys. La mezcla de pop, bossa nova y R&B le valió una nominación a los Premios Lo Nuestro como Mejor Nueva Artista. Ese ciclo la llevó del escenario de Miss Costa Rica a So You Think You Can Dance en EE.UU., y de la NRJ Music Tour en Beirut a los Hispanic Heritage Awards en Washington. En 2013, interpretó “Arriba, Arriba”, la canción oficial de los Juegos Centroamericanos celebrados en San José. El mundo empezaba a conocer el acento tico en clave pop.
En 2014 regresó con Soy, grabado entre Los Ángeles, Buenos Aires y San José, y producido por Cachorro López. El disco incluyó colaboraciones con Franco De Vita en “Por Última Vez” y la cantante jamaiquina Cecile, y le dio su primera nominación al Latin Grammy. Ese periodo mostró a una Debi más sofisticada, con un sonido autobiográfico que coincidió con apariciones estelares: interpretó un cover de “Usted” en la gala Person of the Year de los Latin Grammy 2014 dedicada a Joaquín Sabina, cantó en el 80º cumpleaños del Dalái Lama, interpretó “Arriba, Arriba” en los South South Awards 2015 en Nueva York, y sorprendió al público en el Mercedes-Benz Fashion Week Guanacaste, cantando “Cupido” durante la pasarela. En 2016, su presencia televisiva alcanzó otro pico cuando ganó Bailando con las Estrellas en Colombia.
Gran Ciudad (2017) marcó un cambio: un disco conceptual sobre dejar su tierra natal para perseguir su sueño en Los Ángeles. Con producción de Mario Caldato Jr., sumó colaboraciones de Vicente García, Sheila E. e Illa J. La crítica lo recibió con entusiasmo y le dio su segunda nominación a los Latin Grammy. Ese ciclo incluyó momentos memorables: presentó “No Nos Sobran Los Domingos” en la ceremonia Premiere de los Latin Grammy 2017, ofreció un íntimo concierto acústico con Amnesty International & Sofar Sounds, y en 2018 fue parte del Tributo a Chavela Vargas durante el Festival Internacional de las Artes en San José, compartiendo escenario con Gaby Moreno, Andrea Echeverri (Aterciopelados), Tania Libertad y La Marisoul (La Santa Cecilia). Con Gran Ciudad, Nova dejó de ser promesa y se convirtió en presencia estable en la escena internacional.
Haciendo Historia para Costa Rica en los Grammy
El punto más reciente de inflexión llegó en 2020 con 3:33, producido por Juan Pablo Vega, y mezclado y masterizado por el legendario Tony Maserati. Con un sonido vulnerable y espiritual, y una colaboración con Pedro Capó en “Quédate”, el disco le dio a Nova el Latin Grammy a Mejor Ingeniería de Grabación y la histórica nominación al Grammy estadounidense en la categoría de Mejor Álbum de Pop o Urbano Latino.
Era la primera vez que Costa Rica aparecía en los Grammy anglosajones. Con ese logro, Nova no solo abrió una puerta para sí misma, sino que reescribió la historia de la música costarricense. Hasta la fecha, acumula ocho nominaciones entre Grammy, Latin Grammy y Lo Nuestro, consolidando una trayectoria de reconocimiento constante.
Entre la Maternidad y el Escenario
Lejos de frenar, Nova diversificó su vida en 2021: se convirtió en madre de su primer hija, Paloma y, al mismo tiempo, jurado de Nace Una Estrella, el programa musical más visto de Costa Rica. Durante tres temporadas ha guiado a nuevos talentos en horario estelar, mientras mantenía intacta su pulsión creativa.
En 2024 lanzó Dar Vida, un álbum íntimo inspirado en la maternidad, producido nuevamente por Juan Pablo Vega y con colaboraciones de Kany García, Gaby Moreno, Goyo y Jarina de Marco. Con temas como “Baño de Luna” y “Primer Beso”, el disco fue celebrado por su honestidad y frescura.
Todo Puede Convertirse en Canción
En 2025 llegó su proyecto más ambicioso: Todo Puede Convertirse en Canción, descrito como el más honesto y arriesgado de su carrera. Con influencias de soul, funk, R&B y matices alternativos, y colaboraciones de Leonel García (Sin Bandera), Jaze y Alexandre Carlo (Natiruts), el álbum celebra la vulnerabilidad y el poder sanador de la música. El primer sencillo, “Tu Manera de Amar”, recibió una nominación al Latin Grammy 2025 en la categoría de Mejor Canción Pop/Rock.
El lanzamiento coincidió con su primera gira latinoamericana, con paradas en San José (CR), Bogotá, Quito, Guayaquil, Lima, Buenos Aires, Montevideo, Santiago y Ciudad de México.
Música como Activismo
La voz de Nova también ha sido un megáfono de causas sociales. Fue reconocida como Embajadora de la ONU, nombrada Embajadora Cultural de Costa Rica y distinguida por MTV como Agente de Cambio Chiuku.
Sus canciones se han vuelto banderas: en 2020, “Dale Play” se convirtió en la banda sonora de la aprobación del matrimonio igualitario en Costa Rica. También ha prestado su voz a singles colectivos de carácter benéfico, como “One Woman: A Song for UN Women”, el himno global por la igualdad de género, “Me Fui” en apoyo a los migrantes venezolanos, y “Rise Up” junto a Fonseca, en el masivo concierto RiseUp AS ONE en la frontera México-EE.UU.
Más allá de la música, fundó Círculos 3:33, una comunidad que hoy reúne a más de 6.000 mujeres en América y Europa, promoviendo la sororidad, el bienestar y el activismo con propósito. A través de sus boletines informativos, círculos de mujeres virtuales y en directo, y un podcast que entra en su tercera temporada, la plataforma ha realizado donaciones a más de 20 organizaciones sin fines de lucro.
Su voz también se ha escuchado en escenarios de ideas como TEDx Pura Vida, el panel GRL PWR de Univision Uforia Music y Billboard Women in Music 2024, donde reflexionó sobre igualdad y liderazgo femenino en la industria.
Un Legado en Construcción
Con seis álbumes, y colaboraciones que van de Ricky Martin a Sheila E., Debi Nova se ha convertido en el rostro musical más visible de Costa Rica en el mundo. Pero más allá de premios o cifras, su legado se mide en cómo cada capítulo de su vida (amor, maternidad, migración, activismo) terminó convertido en canción.
“Todo puede convertirse en canción”, asegura. Y en su voz, cada historia lo ha hecho.
